El pasado mes de junio, se realizó la 11ª edición del Six O´Clock Tea, a beneficio de la Fundación Ayuda.me, que depende del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez.
Los diseñadores participantes: Cecilia Gadea, Nadine Zlotogora, Malú Ricciardi, Pía Carregal, Casa Visentini, Catalina Rautenberg, Araceli Pourcel y el invitado: Víctor de Souza, creador argentino radicado en Nueva York, quién ha vestido a celebrities como Nicole Kidman, Jennifer López, Lady Gaga, Jessica Biel y Sarah Jessica Parker, entre otras.
“El espíritu del Six O´Clock Tea es mostrar las nuevas colecciones de diseñadores de gran talento a un público que sigue las tendencias y que valora la moda y el esfuerzo creativo que se transmite en cada pasada. Queremos seguir consolidando Six O´Clock Tea como un medio para que los talentos locales den a conocer su trabajo, en un escenario que desde este año, a partir de la presencia de Víctor de Souza, ya es de carácter internacional,” dijo Carminne Dodero, organizadora del evento.
Esta vez se mostró las colecciones de siete diseñadores, a los que se sumó Víctor de Souza, también argentino, pero radicado en Nueva York, donde trabaja una suerte de alta costura algo aparatosa, elegida por estrellas del cine, la música y la televisión. El desfile arrancó con los diseños de Nadine Zlotogora, que fusiona destinos lejanos e infancia con una mirada compleja y curiosa, en busca de nuevas posibilidades.
Vestidos, tapados, blusas y faldas con un especial trabajo de construcción, superposiciones y profusión de bordados; el príncipe de Gales como género rector, y sombreros y cuellos de lana con fuerte reminiscencia rusa.
Con apenas un cambio en la música, siguió Catalina Rautenberg, modelo que hace ropa para seducir, prendas muy lingerie con inspiración tanguera en satén, muselina y raso. Vestidos y soleros para siluetas privilegiadas en beige, negro y vino, con un sinfín de detalles en encaje.
Siempre para destacar el minucioso trabajo de Cecilia Gadea. Volvió a presentar Sobre hielo, inspirada en la estética de las patinadoras de los años 20 y 30. Impecable su calado láser, esta vez centrado en el efecto cristal de nieve para ilustrar vestidos y abrigos de frisa, paño y lana en una paleta obviamente helada: blanco, crudo y tonos de violeta.
Intermedio de Wella Professionals, con los peinados de la temporada, y el turno de Pía Carregal, autora del vestido-bandera que lució Carminne Dodero. Su colección, muy a tono con el Bicentenario, recordó los estilos más importantes de los últimos dos siglos y terminó por concentrar drapeados, transparencias, plisados, geometría y otros recursos en una selección de clásicos.Personajes salidos de un film de la nouvelle vague: enigmáticos, femeninos, elegantes, provocativos, parecieron los modelos de Malú Ricciardi. Dominaron las faldas negras y los suéteres grises, realzados con gargantillas, plumas y pieles.
Después, una oda al blanco y negro, bien geométrico, de Casa Visentini. Con mucho recorte y mix de materiales.
El cierre fue del invitado especial, Víctor de Souza, que sorprendió con una colección para mujeres de otro planeta, pero con la sofisticación de Audrey Hepburn. Todo gracias a vestidos de silueta sencilla, pero a la vez trabajada con connotaciones alienígenas. El resultado, diseños muy teatrales, como le gusta a su séquito internacional.
Pero la solidaridad también es el fin último del Six o´Clock. Esta vez, parte de lo recaudado se destinó a la Fundación Ayuda.me, dedicada a la detección temprana de enfermedades metabólicas en chicos, que depende del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez.